El último mensaje

El último mensaje

Las short stories de terror, los relatos cortos de misterio y las historias de suspenso de 5 minutos se han vuelto extremadamente populares en internet. Muchos lectores buscan historias cortas pero impactantes, capaces de atrapar la atención desde el primer párrafo y mantener la curiosidad hasta el final. Entre los foros de historias cortas de terror y misterio, hay un tipo de relato que aparece constantemente: personas que reciben un mensaje extraño desde su propio número de teléfono.

Lo inquietante no es recibir un mensaje desconocido.

Lo verdaderamente perturbador es cuando el mensaje proviene de tu propio teléfono… pero aún no lo has enviado.


Una noche completamente normal

Todo comenzó como cualquier otra noche.

Daniel estaba en su apartamento revisando su teléfono antes de dormir.

Había pasado varias horas viendo videos, respondiendo mensajes y revisando redes sociales.

Nada fuera de lo común.

Cerca de la medianoche decidió dejar el teléfono sobre la mesa y prepararse para dormir.

El apartamento estaba completamente silencioso.

Demasiado silencioso.

Pero no le dio importancia.

Hasta que el teléfono vibró.


El primer mensaje

Daniel miró la pantalla.

Había recibido un mensaje de texto.

Lo extraño era el remitente.

El mensaje venía de su propio número.

Pensó que era un error del teléfono.

Tal vez algún fallo de la red.

Pero cuando abrió el mensaje sintió algo extraño.

El texto decía:

No te duermas todavía.


Pensó que era una broma

Daniel revisó inmediatamente su historial de mensajes.

No había enviado ese texto.

Ni siquiera había escrito algo parecido.

Intentó llamarse a sí mismo desde otro dispositivo para ver si había algún error en la red.

Pero todo parecía normal.

Decidió ignorarlo.

Pensó que era simplemente un fallo extraño del sistema.

Dejó el teléfono sobre la mesa y apagó la luz.

Cinco minutos después… el teléfono vibró otra vez.


El segundo mensaje

Daniel volvió a mirar la pantalla.

Otro mensaje.

Otra vez desde su propio número.

Esta vez el texto decía algo diferente.

Alguien está en tu casa.

El corazón de Daniel comenzó a latir más rápido.

Miró alrededor del apartamento.

Todo estaba en silencio.

Las puertas estaban cerradas.

Las ventanas también.

No había ninguna señal de que alguien hubiera entrado.

Pero el mensaje seguía allí.

En la pantalla.


El ruido en el pasillo

Intentó convencerse de que era una coincidencia.

Tal vez alguien estaba jugando con un software para enviar mensajes falsos.

Pero justo cuando dejó el teléfono sobre la mesa… escuchó algo.

Un ruido leve.

Venía del pasillo.

Era como si alguien hubiera pisado el suelo lentamente.

Daniel se quedó completamente quieto.

Escuchando.

Esperando.

Pero el ruido no volvió.


El tercer mensaje

El teléfono vibró nuevamente.

Esta vez Daniel no quería mirarlo.

Pero la curiosidad fue más fuerte.

Tomó el teléfono.

El mensaje decía:

No mires hacia el pasillo.

Daniel sintió un escalofrío recorrer su espalda.

Porque en ese momento… él estaba mirando exactamente hacia el pasillo.


Algo estaba observándolo

Dejó el teléfono lentamente sobre la mesa.

Intentó convencerse de que todo era una coincidencia.

Pero entonces escuchó algo más.

Respiración.

Muy leve.

Muy cerca.

Demasiado cerca.


El mensaje más aterrador

El teléfono vibró otra vez.

Daniel lo miró lentamente.

El nuevo mensaje apareció en la pantalla.

Esta vez el texto era mucho más corto.

Pero mucho más inquietante.

Te está mirando ahora.


La decisión más difícil

Daniel sintió que el miedo lo paralizaba.

No sabía qué hacer.

Había dos posibilidades.

Mirar hacia el pasillo.

O quedarse completamente quieto.

Intentando ignorar lo que estaba pasando.

El silencio del apartamento se volvió insoportable.


El último mensaje

Después de varios segundos, el teléfono vibró una última vez.

Daniel miró la pantalla.

El mensaje decía:

Ahora sí puedes mirar.


Lo que encontró en el pasillo

Daniel reunió todo el valor que pudo.

Giró lentamente la cabeza hacia el pasillo.

No había nadie.

Solo oscuridad.

Pero algo estaba mal.

Muy mal.

Porque cuando volvió a mirar su teléfono… vio algo que lo dejó sin palabras.

El último mensaje ya no estaba.


Algo había cambiado

El mensaje había desaparecido completamente.

Como si nunca hubiera existido.

Daniel revisó todo el historial.

No había ningún mensaje extraño.

Nada.

Solo conversaciones normales.

Pero justo cuando pensó que todo había terminado… ocurrió algo más.

El teléfono vibró.


El mensaje que nunca olvidó

Esta vez el mensaje no venía de su número.

Venía de un número desconocido.

El texto decía:

Funcionó. Ahora ya sabes que puedo verte.


Ahora quiero saber tu opinión

Las short stories de misterio suelen terminar con preguntas abiertas.

Y esta historia no es la excepción.

Hay muchas teorías posibles.

Algunas personas creen que pudo ser un hackeo del teléfono.

Otras creen que fue una coincidencia imposible.

Pero hay lectores que creen algo mucho más inquietante.

Que algunas cosas pueden vernos a través de nuestros propios dispositivos.

Ahora quiero preguntarte algo:

👇 Si recibieras un mensaje desde tu propio número…

¿responderías?

¿o apagarías el teléfono inmediatamente?

💬 Escribe tu respuesta antes de leer otra historia.

Muchos lectores dicen que el verdadero error de Daniel no fue mirar el teléfono.

Sino haber decidido leer el primer mensaje.

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